La Sociedad de la Banda Ancha implica tanto a ciudadanía como a Administración
pública y empresas. Una empresa que se precie debe pertrechar una estrategia
enfocada a medios sociales e implicada con un concepto global de
digitalización.
Es por ello que no es de extrañar que un operador de telecomunicaciones como Telefónica establezca sus mandamientos para afrontar el reto virtual del siglo XXI. Más allá de la polémica de los últimos días (la obligación establecida por la CNMC de que Telefónica comparta su tendido de FTTH salvo en nueve ciudades donde se considera que la competencia es la correcta, lo que ha llevado a Telefónica a reducir ostensiblemente sus planes de despliegue de la fibra), lo que cuenta es el largo plazo. En la vida hay que tener las ideas claras: cuando la razón y la verdad te acompañan, debes ir a por todas. Si te saquean y te maltratan, debes ir a por todas. En el caso de Telefónica, el hecho de tener que compartir la red que tanto esfuerzo cuesta implantar es motivo de queja, ya que el esfuerzo inversor podría no corresponderse luego con los abonados conseguidos.
