Las
ventajas que ofrece la suma Periodismo + Telecomunicaciones son inescrutables.
Se generan contenidos en más cantidad y calidad, accesibles para una masa
crítica creciente (con la meta de la universalización), de forma garantizada si
la exigencia de flujo de banda ancha es elevada. Y encima aumentan las
posibilidades de acceso a la cultura mediante la lectura.
Desde
los cenáculos analógicos se observó como un peligro la virtualización del
libro. Todo negocio clásico tiembla ante novedades que afecten su status quo: una suerte de lo mismo
ocurre con el periodismo, que se está adaptando (mediamorfoseando) a los
tiempos y está apostando como estrategia de futuro por la digitalización. Nada de pánicos al cambio, nada de anatemas
ante la espiral digital: hay que lanzarse a ello, hay que arriesgar, hay que
concebir en clave de oportunidad.
