La
universalización del acceso a la red, premisa ineludible de la Sociedad de la
Banda Ancha, puede ejecutarse mediante infraestructura fija o móvil. El always on requiere movilidad, por lo
que, además de un músculo de telecomunicaciones por cable de fibra óptica, debe
existir un soporte móvil.
La
movilidad es reto obligado para la comercialización de cualquier empresa, tanto
en el retail como para el consumidor,
el exigente crossumer. De ahí el peso
de tecnologías y aplicaciones que impulsan las compras a través de dispositivos
móviles, como el Near Field Communication (NFC) o iBeacon. La movilidad permite
una estrecha relación con los clientes, a los que se facilita acceder a
información sobre productos y servicios y pagarlos. La tecnología, estará
disponible en más de 1.000 millones de dispositivos en 2018.
