Polonia ha priorizado la
transformación digital a largo plazo mediante una Estrategia Estatal de
Digitalización que se extiende hasta 2035 y que busca brindar mayor continuidad
a la política digital del sector público.
La estrategia, adoptada por el
Consejo de Ministros el 9 de junio de 2026, establece un marco amplio para
mejorar la calidad de vida de los ciudadanos a través de la digitalización, a
la vez que coordina la acción gubernamental en áreas como las comunicaciones
electrónicas, la ciberseguridad, los servicios electrónicos públicos, la
identidad digital, la computación en la nube, los datos abiertos y la
inteligencia artificial.
Su relevancia para la
conectividad radica en cómo la infraestructura digital se concibe como una capa
facilitadora para los servicios públicos, el intercambio seguro de datos y la
resiliencia digital nacional, en lugar de como un objetivo de telecomunicaciones
independiente. La aplicabilidad social de la Sociedad de la Banda Ancha queda
de manifiesto.
