El 12 de noviembre de 2025, hoy, entra en vigor el Reglamento (UE) 2024/1309, conocido como Reglamento de la Infraestructura de Gigabit. Este marco común europeo pretende abaratar y simplificar el despliegue de redes de fibra óptica y 5G en todos los territorios. El texto sustituye a la anterior Directiva de 2014 y tiene como objetivo acelerar la conectividad gigabit en todos los territorios, incluidas las zonas rurales.
Las medidas para favorecer la Sociedad de la Banda Ancha son las siguientes: uso compartido de infraestructuras físicas existentes, como conductos, postes, azoteas o canalizaciones; coordinación obligatoria de obras civiles mediante plataformas digitales y ventanillas únicas; y obligación de que todos los edificios estén preparados para la fibra, con canalizaciones y puntos de acceso comunes accesibles a los operadores.
De estas medidas se beneficiarán sobre todo operadores locales, empresas instaladoras e integradoras, ya que se reducen los costes y los plazos de despliegue y se simplifican los procedimientos administrativos.









