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sábado, 24 de enero de 2015

La alianza entre operadores de telecomunicación y creadores de contenido: buenas noticias



En este blog, Telecomunicaciones y Periodismo, líder internacional en sus áreas de conocimiento, hemos defendido que, para que la Sociedad de la Banda Ancha alcance su plenitud, hay que extender más redes de telecomunicación fijas o móviles, y que para que ello suceda recomendamos las colaboración de las empresas creadores de contenido y usuarias de esas redes: las empresas Over the Top (OTT). El hecho de que Google se implique de nuevo en un proyecto para aumentar la velocidad de Internet es una buena noticia. Acaso simbólica, pero motivo de alegría.




Tras la experiencia de Googleville y la fibra óptica a 1 Gbps, la empresa de contenidos invierte en un cable submarino que conectará ciudades de la costa oeste de EE.UU con Japón. Se prevé que esa red transoceánica esté lista para el segundo trimestre de 2016. De esta forma, Google se suma a las cinco empresas que invierten en un cable submarino a través del Océano Pacífico para impulsar la velocidad de la conectividad Web en Asia.

lunes, 7 de julio de 2014

Telecomunicaciones a todo tren



La expansión de las redes de fibra óptica  es fundamental para llevar a buen puerto uno de los bastiones de la teoría de la Sociedad de la Banda Ancha: el carácter garantizado de los contenidos. Así como para la universalización del servicio se requiere una combinación entre banda ancha fija y móvil, puesto que, si no, el acceso a zonas rurales se antoja una quimera, en el caso de áreas urbanas o semiurbana la fibra óptica es la solución mejor dotada y más garantista.

A tal efecto, son diversas las iniciativas que pretenden expandir la fibra óptica. De hecho, esta fibra es más que una tecnología. Es una metáfora. Una metáfora de una sociedad que cabalga convencida hacia la universalización del acceso a la red, para generar igualdad de oportunidades, una industria de contenidos defendida a ultranza por las políticas públicas europeas y una sostenibilidad que necesita el planeta para garantizar que las generaciones del futuro puedan continuar acercándose al saber a través de Internet y las inacabables minas de conocimiento que allí se concentran.
La priorización de la extensión de redes queda tan clara que el gran debata de los organismos públicos es qué actor debe asumir el liderazgo en esa extensión. Así, desde las administraciones públicas europeas se considera que, además de los operadores de telecomunicaciones, son las empresas OTT (Over the Top) (Amazon, Google, Facebook y compañía) las que deben dar un paso adelante y colaborar con la extensión de las redes hacia zonas desasistidas. Las autoridades norteamericanas no están tanto por la labor. ¿Por qué? Sólo hay que repasar la propiedad de las OTT para hallar la respuesta. Aprovecharse del esfuerzo inversor ajeno para obtener réditos como proveedor de contenidos es una postura desde el punto de vista financiero respetable y lógica, pero desde el moral algo reprobable por el egoísmo que implica. Además, a largo plazo, las propias OTT inversoras se beneficiaría de la medida: más masa crítica de usuarios = más negocio.
En todo caso, y mientras se resuelve este trascendental debate, surgen iniciativas positivas para universalizar el despliegue de la red. Así, en Irlanda del Norte, ESB y Vodafone firmaron en verano de 2014 un acuerdo (una joint venture) para invertir 450 millones de euros en la construcción de una red de banda ancha de Fiber to the Home (FTTH, Fibra hasta el Hogar) en Irlanda que ofrecerá velocidades de 200 Mbps a 1000 Mbps. Entendemos que son 1024 Mbps, lo que significa 1 Gbps. Esas velocidades comienzan a aparecer como factibles en el imaginario colectivo. Los 10 Gbps o los 100 Gbps serán los siguientes eslabones. Aún falta y al comienzo ese flujo estará claramente sobredimensionado, pero a medio o largo plazo cubrirá la creciente necesidad del usuario final, no sólo de empresa, sino también doméstico. 
El factor innovador de la iniciativa es que se trata del primer país de Europa que utiliza la preexistente infraestructura eléctrica para implantar la fibra directamente hasta los hogares y negocios con un impacto de 50 ciudades y medio millón de clientes empezando por el área metropolitana de Dublín. Se trata de una bucólica reminiscencia de la tecnología PLC (Power Line Communications), cuya implantación se originó en Alemania y España (Zaragoza, Palma de Mallorca) pero que se detuvo por razones comerciales. 
Por tanto, en la Sociedad de la Banda Ancha la expansión de las redes de telecomunicación siempre es buena noticia. Sobre ello debatimos en el Grupo de Investigación sobre Periodismo Digital y Banda Ancha, de la UAO-CEU y el CECABLE, en Twitter (@CECABLEresearch), Google+, en el grupo de LinkedIn, en la página de LinkedIn, en el grupo de Facebook, en Instagram (CECABLE), en Pinterest y en este blog. Y ahondaremos en las XX Jornadas del Cable y la Banda Ancha en Cataluña (5-7 de mayo de 2015).

miércoles, 23 de abril de 2014

Paraíso Social Media

Cuando la Sociedad de la Banda Ancha alcance la universalización del servicio telecomunicativo, su carácter garantizado y la alianza entre creadores de contenidos y operadores, estaremos cerca del estadio predilecto para las empresas Over the Top (OTT): el Paraíso Social Media.
Imaginemos un mundo panconectado, con más de siete mil millones de posibles clientes para miles de negocios diferentes, en clave digital. Como la dinámica será 3.0, de comunidad interactiva, la figura del director de Medios Sociales será esencial para una empresa, bajo la égida del director de Comunicación, o acaso segregado a tenor del relieve que habrá alcanzado esa área. Ese directivo de Social Media deberá encargarse de la infraestructura e medios sociales, de organizar la actividad y ser un referente para toda la organización. Es el nuevo knowledge manager de la organización.
La trascendencia  del área digital provocará que se arracimen a su alrededor una serie de puestos ahora independientes o deslavazados. El análisis de mercados deberá ubicarse en esa estructura, así como las Relaciones Públicas (centradas en eventos y protocolo), la Gestión de reputación (que llevará a cabo seguimiento constante y actuará con especial dedicación en casos de crisis), el Community Management (interacción con el cliente, creación de contenidos bajo tutela del director de Social Media, priorización), Marketing (promoción, investigación) y Servicio al cliente (priorización). Además, surge el área de Análisis, que buscará correlaciones entre las inversiones digitales y el retorno financiero o no financiero.
Por tanto, la clusterización de medios sociales es clave en la Sociedad de la Banda Ancha. Sobre ello debatimos en el Grupo de Investigación sobre Periodismo Digital y Banda Ancha, de la UAO-CEU y el CECABLE, en Twitter (@CECABLEresearch), Google+, en el grupo de LinkedIn, en la página de LinkedIn, en el grupo de Facebook y en este blog. Y ahondaremos en las XIX Jornadas del Cable y la Banda Ancha en Cataluña (6-8 de mayo de 2014). Y, por cierto, ¡feliz Sant Jordi!

lunes, 7 de octubre de 2013

Publicidad en Instagram

La publicidad comienza a extenderse en las redes sociales, un foco de tráfico creciente de un tiempo a esta parte. Tras forjar un modelo de negocio enormemente rentable (los contenidos los crea el propio usuario, constituido en comunidad jugosamente atractiva para el anunciante potencial), los over the top comienzan a apretar las clavijas introduciendo, primero de forma disimulada, después de manera más descarada, el factor publicidad, otrora más discreto.
El último en incorporarse al proceso es Instagram, aplicación de filtros de fotografía propiedad de Facebook que cuenta con 150 millones de usuarios. La monetización de una comunidad homogénea es más obligación empresarial que reto para una empresa en Internet. La segmentación y el acceso desde el móvil generan un público objetivo atractivo.
La inclusión publicitaria implica fotografía y vídeo (pretendidamente de calidad) de marcas que el usuario no tiene que seguir obligatoriamente en el feed. Sectores como el de la moda comienzan a moverse ante los cantos de sirena de la red, que anuncia contenidos creativos, artísticos, atractivos y divertidos. El hecho que se permita a los usuarios ocultar la publicidad que no guste e informar a la empresa sobre posibles incomodidades añade un toque de transparencia siempre prescriptible en la red.
Sobre las estrategias de monetización de las redes sociales trataremos en las XIX Jornadas del Cable y la Banda Ancha en Cataluña (6-8 de mayo de 2014) y en el Grupo de Investigación sobre Periodismo Digital y Banda Ancha, de la UAO-CEU y el CECABLE. Sobre la cuestión continuamos debatiendo en Twitter (@CECABLEresearch), Google+, en el grupo de LinkedIn, en la página de LinkedIn, en el grupo de Facebook y en este blog.


lunes, 16 de septiembre de 2013

Mi lector es mi distribuidor

Conseguir que tu lector sea distribuidor. Si los Over the Top (OTT) han conseguido que su producto (los contenidos) sea creado por su comunidad for free, y la magnitud de esa comunidad es lo que concede riqueza a la red, los medios de comunicación adaptan y parafrasean ese método.
El neerlandés Works that Work convierte a los lectores en distribuidores de la publicación, rompiendo las cadenas de suministro y distribución tradicionales. Los seguidores de la revista solicitan a su librería preferida que vendan copias a un precio determinado. Si la librería acepta, el lector compra diez o más copias de la revista a mitad de precio (18 euros para la versión papel) y las vende en la librería a un precio superior que el que haya pagado pero menor al precio de la publicación. El lector y distribuidor gana la diferencia (entre un 10% y un 25% del precio de venta).
Sobre la cuestión continuamos debatiendo en el Grupo de Investigación sobre Periodismo Digital y Banda Ancha, de la UAO-CEU y el CECABLE, en Twitter (@CECABLEresearch), Google+, en el grupo de LinkedIn, en la página de LinkedIn, en el grupo de Facebook y en este blog.

domingo, 30 de junio de 2013

OmniGoogle, OmniOTT

¿Quién es David y quién el Goliat? Pues llega un momento en que pueden surgir dudas. Y entonces, en situaciones extremas, los movimientos colocan a cada cual en su lugar. Esa lucha de fuerzas es uno de los ejes de análisis del Grupo de Investigación sobre Periodismo Digital y Banda Ancha, de la UAO-CEU y el CECABLE. También lo debatimos en Google+, en el grupo de LinkedIn, en la página de LinkedIn, en el grupo de Facebook y en este blog. 
Algo de ese jaez se está produciendo en la siempre antagónica relación entre Google y los editores de prensa, que pretenden obtener una contraprestación por la distribución de sus contenidos. Desde hace años se repiten las tensiones entre los creadores de contenidos y el over the top (OTT) por antonomasia, ese Google leviatanesco, deglutidor, omnívoro, omnisciente. OmniGoogle, omni, omni, sin derecho al olvido.
Pues bien, el OmniOTT pierde algunas batallas, pero luego reacciona. Eso es lo que ocurre en Alemania. La nueva ley de protección de derechos de autor de marzo de 2013 exime de pagar a Google por los resultados obtenidos, pero sí por su portal News (recoge fragmentos de las noticias de cada medio de comunicación). En Mountain View consideran argumento irrebatible los 6.000 millones de visitas mensuales enviadas a servidores alemanes.
La obligación legal de pagar por mostrar las noticias de los medios de comunicación alemanes a partir del 1 de agosto provoca que el buscador avise de que no indexará las noticias que no cumplan sus condiciones. Así, los diarios, radios y televisiones que quieran seguir apareciendo en los resultados de Google debe indicarlo ex professo en la página de herramientas de Google News. Si no, Leviatán las ignorará. Donde las dan las toman, David. O Goliat. 

domingo, 26 de mayo de 2013

Periodismo de calidad pese a los OTT

¿Medios de comunicación versus Google? ¿Prensa versus Google? ¿Una cruzada de los medios de raíz "tradicional" contra los over the top? El escenario mediático actual ha ido conduciendo hasta esa antagonía irrestañable, más allá de los esfuerzos del buscador de acoger las peticiones de las entidades gestoras de los editores.
La correlación de Pearson es claramente inversa entre ambos actores: cuanto más ingresos publicitarios recibe Google, menos obtienen los diarios digitales. En 2012, sin ir más lejos, Google amasó más del doble de facturación publicitaria que lo ingresado por todos los miembros juntos de la Asociación de Diarios Americanos. Si nos remontamos a 2000, los periódicos de Estados Unidos facturaron más de 65.000 millones de dólares en publicidad; en 2012, unos misérrimos 19.000 millones. El Grupo de Investigación sobre Periodismo Digital y Banda Ancha, de la UAO-CEU y el CECABLE, analiza empíricamente esa correlación entre periodismo y publicidad.
¿Y el resto del pastel (por cierto, también en declive)? Para Google, que sólo añade contenidos, en contraste con los que invirtien para crearlos. El desembarco a Internet for free sigue, pues, pasando factura, por mucho que se intente apostar por los modelos de pago. El ecosistema Internet aporta más difusión, pero su monetización es compleja. 
Ante la tozuda evidencia de esos datos, algunos plantean una estrategia típica de marketing para amarrar más margen comercial: reducir costes (ergo, calidad). Habrá que ir alerta con ello. Así, Niemanlab.com refleja que la inversión en periodismo mejora los resultados de la prensa en Estados Unidos, amén de recibir más galardones. Mantener la ratio de periodistas, como The New York Times (1.150 empleados en la sala de redacción), rezuma calidad. Y, además, la relación entre la inversión en salas de redacción, publicidad y difusión aporta resultados elevados. Por tanto, pese a la coexistencia con el free rider (Google), sacrificar calidad entraña sus riesgos... 

martes, 2 de abril de 2013

OTTs poco implicadas

La implicación de las empresas over the top (las que nutren de servicios, aplicaciones y contenidos a Internet, aprovechándose de la infraestructura de telecomunicaciones que despliegan los operadores y las administraciones públicas) en el desarrollo de la Sociedad de la Banda Ancha y el del cloud journalism es bipolar. Sobre ello ahondaremos en las XVIII Jornadas del Cable y la Banda Ancha en Cataluña (7-9 de mayo de 2013) y en el Grupo de Investigación sobre Periodismo Digital y Banda Ancha, de la UAO-CEU y el CECABLE.
Por un lado, los suministradores de contenidos se constituyen en biela fundamental para el engranaje comunicativo y tecnológico digital. La tecnología está al servicio de los contenidos, y ese rol es asumido con naturalidad por los operadores. Ahora bien, la demanda casi exponencial de banda ancha está obligando a desarrollar una política de despliegue de redes de alta velocidad difícilmente asumible por un solo actor. Como el sector público no está para tirar cohetes (más bien está para inventarse imposiciones y tasas inverosímiles con el fin de alimentar a sus sobredimensionados recursos humanos), el peso de la presión recae en el sector privado. Hasta antes de la crisis esa demanda social era más o menos asumible por los operadores, pero los largoplacistas retornos de la inversión y la sequía financiera están ahogando las posibilidades de los otrora monstruos telecomunicativos. 
¿Cuál es la tercera vía? Pues que las empresas (también sector privado) que se están lucrando más gracias a la red (las mentadas OTT u over the top) colaboren en ese despliegue. Google ha dado un tímido paso adelante mediante su Google Fiber, de momento muy limitado geográficamente. Casi parece una demostración epidérmica de fuerza, un brindis al sol simbólico, que otra cosa. Estados Unidos (sede de la mayoría de OTT ) no está por la labor de invitarlas a invertir, mientras que la Unión Europea aprieta. 
Un lunar en esa tercera vía es la aportación impositiva de esas empresas. Según datos del Registro Mercantil sobre siete OTT, Amazon factura casi todo su negocio en España a una compañía con sede en Luxemburgo (ventas: 314.417 euros / Impuesto sobre Beneficios: 552 euros); Apple puede trasladar sus beneficios a una filial en Irlanda (ventas: 94,1 millones de euros / IB: 2,6 millones); eBay traslada los ingresos de las ventas en España a la matriz internacional, en Suiza (ventas: 443.109 euros / IB: 0); Facebook lleva sus ingresos a Irlanda (ventas: 1,7 millones de euros / IB: 39.740 euros); Google actúa como fuerza de ventas y refactura gastos a una filial irlandesa (ventas: 38,3 millones de euros / IB: -33.304 euros); Microsoft Ibérica actúa como comisionista de las ventas de Microsoft Ireland Operation Ltd (ventas: 157,6 millones de euros / IB: 6,1 millones); y Yahoo no paga impuestos en España (ventas: 17,2 millones de euros / IB: 0). La Oficina Nacional de Fiscalidad Internacional deberá atajar esa verdadera provocación. Entre la mala predisposición a invertir en redes y la nula predisposición a cumplir impositivamente con los países en los que facturan, las OTT se están llenado de gloria. ¿Por cuánto tiempo?

viernes, 22 de marzo de 2013

Cuestión de gafas

Los avances tecnológicos propulsados por las empresas OTT (Over the Top) no dejan de sorprender. Ese es el caso de Google Glass, la gafas de Google, aún en fase de pruebas pero que pueden crear escuela. Sobre ese y otros proyectos trataremos  en las XVIII Jornadas del Cable y la Banda Ancha en Cataluña (7-9 de mayo de 2013) y en el Grupo de Investigación sobre Periodismo Digital y Banda Ancha, de la UAO-CEU y el CECABLE.
La web de Google Glass pretende atraer a los primeros usuarios exploradores para probar el invento. Las aplicaciones prácticas y apps reales sobre Google Glass demostrarán su viabilidad futura con el tiempo en en entorno publicitario y de marketing. A las previsibles fotografías, a la reproducción de audio o acceso al correo electrónico se puede sumar aplicaciones poco intrusivas, de información ad hoc con opción de ampliación merced a la hipertextualidad.
En la intersección entre medios digitales y tradicionales, las originales gafas aspiran a dar vida propia a los anuncios de publicaciones en papel o digital, al estilo código QR y en la línea interactiva del estándar HbbTV. De hecho, el código QR podrá ser escaneado y convertirse en una función esencial de esas gafas. Con ello nos ahorraremos utilizar el smartphone para capturar la imagen del código. Detectar el código en diferentes soportes gracias a una mirada o recibir información en línea instantáneamente supone otra fuente de actuación.
La televisión puede hallar en Google Glass la pantalla alternativa complementaria para la publicidad televisiva. La posibilidad de ver anuncios, reconocer productos o marcas y poder acceder a ampliar información de forma opcional y no intrusiva puede mutar las canales tradicionales de recibir la publicidad televisiva. Ello enlaza con las vallas publicitarias y los billboards interactivos, cuya combinación con las gafas sería espectacular. Una valla publicitaria en blanco con una cuadrícula y un logotipo podrían dar lugar a interactividad mediante vidrio, vídeo o campaña de la marca. La geolocalización y el comercio offline/online puede obtener también rédito del invento.
En cuanto a las redes sociales, se podrá interactuar publicando y compartiendo mensajes y fotografías y se intensificará la relación y el contacto con empresas y marcas always on. Una mirada permitirá reconocer una marca, web o perfil social, recibir una notificación para hacernos seguidor, ampliar información de la empresa, conocer promociones y ofertas. En la relación con el smartphones, Google Glass no aporta novedades en demasía, aunque seguro que algún producto surgirá. En suma, el futuro tecnológico es cuestión de gafas.

martes, 8 de enero de 2013

Más fuentes de financiación para operadores

Las fuentes de financiación son un reto para la industria de contenidos pero también para los operadores de telecomunicaciones. Ya hemos comentado en otras ocasiones que, pese a la necesidad acuciante de más despliegue de infraestructura de banda ancha (y su universalización a corto o medio plazo), los operadores son reticentes a ello, por la ingente cantidad de inversión que requiere, y por el provecho de la red que, sin arriesgar, obtienen los over the top (OTT). 
De ahí que una línea de actuación sea la cooperación entre empresas informativas y operadores de telecomunicaciones, que subyace en la base de la Sociedad de la Banda Ancha. Los datos son elocuentes sobre el hercúleo esfuerzo a desarrollar. Así, en 2012, los ingresos de las operadoras en el mundo alcanzaron los dos billones de dólares (el 60%, procedente del negocio de los operadores móviles virtuales, los OMV), según Ovum. Hasta 2016, el crecimiento del negocio telecomunicativo progresará, sobre todo gracias a la banda ancha móvil. El factor movilidad, el del quadruple play, marca la diferencia.
En Estados Unidos la banda ancha móvil moverá una cifra alrededor de 122.000 millones de dólares entre 2013 y 2016 (crecimiento interanual en su adopción del 19,2%). El cloud público, las redes empresariales, IPTV y voz IP ayudarán a incrementar ingresos. Mientras tanto, en consumo, la lucha se centrará en las empresas tradicionales y los OMV. En todo caso, mientras se intentan ingeniar nuevas fuentes de ingresos, es vital que continúe el despliegue de la banda ancha. Sobre ello se debatirá en las XVIII Jornadas del Cable y la Banda Ancha en Cataluña, del 7 al 9 de mayo de 2013.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Operadores y OTT: la hora de invertir

Se acercan las XVI Jornadas del Cable y la Banda Ancha en Cataluña (10-12 de mayo) en unos días intensos para la Sociedad de la Banda Ancha. El debate en el horizonte entre los operadores de telecomunicación y las empresas Over the Top (OTT) sobre el grado de complicidad a la hora de invertir en crear infraestructura de banda ancha es la línea de análisis más largoplacista de las actuales.
Ciertamente, el establecimiento de una infraestructura de banda ancha universal, robusta y redundante es un cometido de interés común, que debe potenciar todos los contenidos y todas las aplicaciones virtuales pero que requiere unas enormes inversiones de capex. En la coyuntura financiera en la que nos encontramos, es muy sacrificado emprender aventuras de instalación de red de fibra óptica, tal como se comprueba si observamos estudios recientes, como “A World of Fiber”, que reflejan el ritmo lento de expansión ese tipo de redes.
Si a ello le sumamos que, de momento, los principales beneficiarios de la infraestructura son empresas creadoras o gestoras de contenidos, encabezadas  por redes sociales y agentes de Periodismo 3.0 como Google, Facebook, Youtube  o Twitter, los incentivos parta los grandes operadores son mínimos. Los vaivenes legislativos sobre el acceso indirecto a esas redes, la focalización de las inversiones en banda ancha móvil (LTE, Long Term Evolution) y unos índices de subscripciones mejorables en las zonas cableadas conducen a un callejón cuya salida habrá que orquestar entre todos. En Cataluña y en España, los 66.040 abonados a FTTH (según datos de la CMT de febrero de 2011) son un motivo de esperanza, a la vez que una constatación del largo camino por recorrer para dotarnos de la infraestructura de las infraestructuras, la red de fibra óptica, sin duda la mejor inversión (provenga de los operadores, provenga de los OTT) que un país puede llevar a cabo en el siglo XXI.