La Sociedad de la
Banda Ancha suspira por la universalización del acceso a la red, lo que
permitirá hacer llegar los contenidos digitales a una demanda agregada cada vez
mayor. En ese camino, el crecimiento en la instalación de redes de
telecomunicación por cable de fibra óptica (FTTH) es un key performance indicator sobre la evolución del despliegue de la
red.
A los ímprobos esfuerzos de los operadores de telecomunicación abriendo zanjas e instalando fibra óptica se puede sumar el fenómeno de los operadores virtuales de fibra, que pretenden dinamizar un mercado, el telecomunicativo, tradicionalmente monopolista y ahora, en algunas de sus modalidades, aún oligopolista. Ello abre la opción de que cualquier empresa, sea del sector que sea, pueda comercializar ese servicio. El peligro más inmediato es la commoditización, en el sentido de un servicio al cliente no especializado y una percepción de cierta banalización de una agrupación de productos complejos, ora el triple play, ora el quadruple play, ora el quíntuple play. La tríada televisión + telefonía + Internet merece una cierta elevación de miras.









