jueves, 4 de enero de 2018

El uso de los dispositivos telecomunicativos evoluciona



La Sociedad de la Banda Ancha, en plena ebullición al iniciar este 2018 y con un 83% de disponibilidad de fibra óptica en Cataluña, implica infraestructura de base y contenidos. Y también dispositivos. La infraestructura de telecomunicaciones crece y alimenta la movilidad. Y la proliferación de dispositivos (smartphone, tableta, phablet) acompaña a ese dúo esencial.

En la actual coyuntura, el trabajador lleva consigo sus dispositivos. En algunas empresas o entidades se asigna en ocasiones un dispositivo “de empresa”, pero ello puede resultar engorroso, sobre todo para los bolsillos de la americana: resistir el doble de peso durante las reales diez o doce horas de un día laboral convencional podría encender reclamaciones en forma de “gastos de indumentaria”.

Ante esa evidencia, la mayor parte de empresas aceptan que el trabajador lleva su propio dispositivo, en el trabajo o en la playa oteando un mar como el de la fotografía: se trata del ya consolidado Bring Your Own Device (BYOD), surgido hace más de un lustro e incrustado en la mentalidad colectiva de la empresa. Su origen se sitúa en Estados Unidos, igual que otras revoluciones laborales, como la del teletrabajo (telecommuting en el origen, allá por los añorados años 80 del siglo XX). 

¿Y de dónde procede el BYOD? Pues de una estrategia de satisfacción del talento. Al estilo del film Jobs, para fichar a un alto cargo hay que ser tentador. Y para los cazadores de talentos estadounidenses conceder la opción de trabajar con el equipo más deseado era sinónimo de libertad. No sólo se puede seducir con salario (sin substraer dinero al trabajador), con un buen trato al trabajador (que en algunos entornos pseudosectarios no se da; en ese caso, el trabajador debe poner pies en polvorosa y apostar por entidades más sólidas y bondadosas) o beneficios sociales: también se puede seducir con tecnología. Y el own device. Implica con frecuencia que la empresa propone una cantidad de dinero con la que el empleado adquiere lo que más le gusta.
Ese espíritu ha aterrizado en Europa. Pero Europa es la del mosaico: no cada país es igual. Y existe uno, España, donde Lazarillo de Tormes y Guzmán de Alfarache extiende su sombra prolongada hasta el siglo XXI. Y esa sombra significa que muchas empresas promueven el own device, es decir, el uso de dispositivos personales en sentido literal: son dispositivos propiedad del trabajador, que los paga.
Tras el BYOD “adaptado” a cada realidad social, aparece el BYOA (Bring Your Own App): se permite al usuario el uso de las aplicaciones más adaptadas a sus gustos y necesidades. Sincrónicamente aparece el MDM (Mobile Device Management), que mitiga esa utilización indiscriminada de dispositivos variopintos en la empresa. También brota el MAM (Mobile Application Management): gestión de las aplicaciones móviles.
Finalmente (de momento), surge el BYOID (Bring Your Own Identity): permitir a los empleados usar las identidades digitales o de medios y redes sociales a la manera de login para las aplicaciones. Según el informe Identity Imperative for the Open Enterprise, encargado por CA Technologies, el BYOID deviene una opción popular para simplificar los accesos. Se consigue una ventaja: reducir la necesidad de crear nuevas cuentas para cada sitio web. El estudio, a partir de más de 3.000 encuestas en Estados Unidos, Australia, Brasil, Canadá, Francia, Alemania, India, Italia y Reino Unido, concluye que para un 67% de usuarios el principal valor del BYOID consiste en reforzar el proceso de autenticación. Para el 76%, crece la eficacia de las campañas de marketing (76%).
Por tanto, la evolución en el uso de dispositivos es constante, y la barrera habitual apela a la seguridad. Sobre ello debatimos en el Grupo de Investigación sobre Periodismo y Marketing Digital y Banda Ancha y Grupo de Investigación Sistemas Innovadores de Monetización del Periodismo, Marketing y Turismo Digital (SIMPED), del CECABLE, en Twitter (@CECABLEresearch), Google+, en el grupo de LinkedIn, en la página de LinkedIn, en el grupo de Facebook, en Instagram (CECABLE), en Pinterest y en este blog. Y ahondaremos en las XXIII Jornadas del Cable y la Banda Ancha en Cataluña (Auditori Blanquerna de Barcelona, 10-11 de abril de 2018).

10 comentarios:

  1. Bonito artículo y una fotografía muy sugerente. ¡Felicidades, Dr. Joan Francesc Fondevila, y un gran 2018!

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  2. ¡Muchas gracias y feliz 2018 también para ti!

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  3. Interesante análisis sobre los dispositivos que utilizamos en la Sociedad de la Banda Ancha. ¡Feliz 2018!

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  4. Lo del BYOD es un tema importante a negociar con la empresa. ¡Feliz 2018!

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  5. Concepto muy atractivo de la Sociedad de la Banda Ancha. ¡Que tengáis un feliz 2018!

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  6. Determinar el alcance en el uso de los dispositivos es fundamental. ¡Feliz año!

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